Esta es la pregunta que muchos nos hacemos en ocasiones Visto está que sí. Pues sigue habiendo ganaderías y hierros que lidian en cosos de todos los colores. Otra pregunta que asoma a mi mente es si el que hay es el toro de Salamanca. Ahí seguro que hay opiniones para todo pero yo creo que sí que lo hay. O por lo menos esa es la humilde opinión del que estas líneas escribe.
¿Qué es lo que me lo hace pensar? Pues muchas cosas. El Campo Charro, la información que le llega a uno por aquí y por allí y sobre todo lo que nos manda Vicente Sánchez desde su tierra natal. No es que nos mande relatos de dónde o cuándo hay un tentadero pero desde luego que su blog está redactado desde el campo charro. Y se nota.
Pero el amigo Vicente no se conformaba con eso. Y ha dedicado mucho de su valioso tiempo a escribir un libro que es un regalo. Nada nuevo probablemente pero algo que alguien tenía que escribir. Y ese alguien tengo el honor de conocerle. Se titula El Toro de Salamanca. Pasado, presente y futuro del Campo Charro. El título lo dice todo. Es un relato redactado en forma de información didáctica sobre el toro que ha pastado y ha sido el señor de esas tierras.
Hace pocas fechas tuve la ocasión que llegara a mis manos y no la deje escapar. Empecé a leerlo de forma pausada. No es un libro del Campo Charro únicamente. Es una lectura de refresco. Que te recuerda quienes han sido y quienes son. Escrita con una mezcla de orgullo y amargura. El orgullo de vivir en la tierra del toro por excelencia. La amargura de saberse en un lugar que no les corresponde. Y que mientras el sistema no cambie los toros de Salamanca van a ver pasar los inviernos sabiendo que la temporada que viene no van a estar en los puestos de tronío y que cada año puede desparecer un encaste único.
Dos sensaciones. La de orgullo y la de amargura. Un sentimiento de amor hacia su tierra. Hacia la variedad de encastes que hay en sus dehesas. Hacia el toro criado por amor al toro y no al torero.
Es por estas, entre otras razones, que en salamanca hay toro. Cierto. Y mientras dure pastará en las dehesas el toro de Salamanca.
Enhorabuena Vicente. Una vez más.








