El que estas líneas suscribe es de los que piensan que en el mundo de los toros algo está cambiando.
Es cierto que “La Fiesta”, como tal, no ha sufrido un número importante de cambios desde Don José y Don Juan. Y no es menos cierto que lo que en el argot llamamos “el sistema” tampoco parece que las haya habido. Me explico. La Fiesta es esencialmente  la misma que en los años veinte del siglo pasado. La novedad de mayor calado en estos noventa años fue la implantación por necesidad estadística y animal del peto de protección para los equinos. Pero además de esto la Fiesta sigue siendo la lidia y muerte de un animal por parte de los toreros. Habrá habido diferentes épocas. Diferentes encastes y diferentes estilos y técnicas de torear en ellas pero la esencia sigue siendo la misma.

También me explico en lo referente al “sistema”. Las grandes familias empresariales no han variado tampoco demasiado y diferentes generaciones han heredado el negocio familiar. Unos para seguir con él adelante y otros para que lo gestionen terceros.

¿Quién manda? Los toreros dicen que los empresarios. Los empresarios que los toreros. Los ganaderos no dicen nada porque como para decir cosas están….y luego todo lo que rodea a los toros: artistas diversos, periodistas, gente “bien”, esa especie no estudiada todavía por ningún biólogo ni sociólogo llamada “taurinos”, escritores, intelectuales, mujeres bellas, gente aprovechada, pintores, escultores, músicos, bailadores…..y todo sigue relativamente igual que hace años. Todo muy bonito si no fuera porque el mundo ha cambiado mucho y los titulares de los abonos y espectadores de los tendidos siguen siendo en gran parte los mismos. Y envejecen con la más que centenaria Fiesta. Las canas van a más. La vida pasa.

Todo esto viene al cuento que mi amigo José Ramón Lozano es de esos que pretende innovar. Cómo hacen en otros sectores de la vida. Y es uno de esos jóvenes del mundo del toro que les está dando por innovar. ¿cómo? Pues de muchas maneras. Una de ellas. Llevar un punto más allá algo tan simple y antiguo como las fotos taurinas. Esas fotos que son inmortales. Como las de Linares de Cano hace más de 60 años. Y como resulta que encima el amigo Joserra tiene talento todo esto a derivado en una página de fotografía taurina que crea tendencias, entra en la vida y en las casas de las personas y permite expresar, en el propio hogar, una forma de entender el arte y la vida. La de los toros.

Simplemente estas líneas para informar a los tauronautas de lo que tienen al alcance de su mano y para homenajear a un joven que quiere y puede cambiar las cosas y enseñar camino a otros sectores del mundo de la Tauromaquia. Y además porque es mi amigo.

Para más información www.decoramaquia.com

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