Hace un par de días tuve la amarga alegria de ver confirmar alternativa a un torero vasco en la plaza de Las Ventas.
La satisfacción fue moderada. Moderada porque no fue un éxito total. pero si de esos que no dejan dudas que es un torero de ferias y que tiene que repetir pronto en Madríd.
Sin embargo fue una actuación de las que deja marcados a los que están en la plaza y que los buenos aficionados, los que gustan del toreo del bueno, aplaudieron.
A decir verdad una de las principales razones por las que la corrida no terminó de romper fue la materia prima: el toro. O la antimateria. Porque no sabemos realmente lo que vimos. Tal vez eran toros creados por un choque de particulas y que generan antimateria y por lo tanto agujeros negros. De esos que se tragan la materia y la hacen desaparecer. Y como en la plaza no había materia(o por lo menos material) se crearon agujeros negros. Bueno negros castaños y coloraos. De origen Domecq o Nuñez dependiendo de la vaca madre y el semental padre de cada burel. Dependiendo si eran de La dehesilla o de Jose Luís Pereda.
Pero volvamos por favor a lo que nos centra. La corrida era esa y estaba sorteada por lo que a ella nos atenemos. Era lo que había. Y por medio de la misma se puso a torear un torero de Orduña. Sí si de Orduña. Esa bella ciudad entre las montañas vizcainas que tuvo en su día fue ciudad aduanera en la que se controlaban las mercancias que entraban y salian camino Castilla.
Pues eso que el niño en cuestión recibió la confirmación de manos de su padrino Ferrera y de testigo de la ceremonia un Morenito……..de Aranda.
Unas palabras de Iván para responder a su padrino y se adelanta a dar la manos a sus compañeros. No nos metamos en falsos abrazos que no nos conocemos de nada.
Y se fue a la cara del toro más manso de la corrida como el que no quiere la cosa. Le puso la muleta plana por el izquierdo como hacen los toreros valientes. VIsto todo el mundo que ese pitón no valía para nada se fue por el derechoy le arrancó una serie de pases con la mano derecha robandole embestidas que eran más por la inercia del toro de defenderse que por otra razón de bravura alguna.
NO solo eso sino que además en el últimos de la tarde( que tensa espera desde el primero al útimo en el día de tu confirmación en Madrid) que era el peor de toda la corrida pese a que sus hermanos de camada habían puesto el liston muy alto, se dejó coger y pegar un susto de los que pueden acabar en enfermería o en un quirofano.
Por eso. Por ser un torero de verdad y por no tener miedo a nada ni a nadie. Ni al ser mitológico ni a la plaza matriz de la Tauromaquia en España. Pues por todas esas razones me satisfixo enormemente ver a un vasco pasearse como tal por la corte.
Me quedo con las palabras del orduñes después de pasaportar al último de la tarde….”esto era por lo civil o por lo criminal”.
¡Ole torero! O Gora…….como ustedes quieran



